Hoy concluimos las participaciones en este blog,
que pretendió ser el espacio donde converjan las ideas y sus comentarios, así
como inculcar en ustedes el hábito de la lectura, la comprensión y plasmar su
opinión en un comentario.
Espero que acepten el reto generacional que les
tocará asumir al frente de esta sociedad tan injusta, tan insensible, tan
plástica, tan insegura, sin duda debido al entorno económico en el que estamos,
que esta crisis sea campo fértil de ideas, de progreso, de libertad, no dejen
que las campañas mediáticas sigan asechando a la sociedad, es hoy la juventud
la principal presa a través de esa arma destructible llamada medios de
comunicación, imponiendo una cultura mediocre y falsa, es el momento de que
sean promotores y gestores de su propia enseñanza.
Los adolescentes no están siendo formados ni
educados. Hoy en día, tenemos una generación más agresiva, inmoral y
descompuesta porque no ha recibido la educación en la etapa de la niñez y la
adolescencia. Luego, la sociedad los trata de tildar y señalar con un dedo,
pero, ¿por qué no recordar que pudimos hacer algo y no lo hicimos? Sin duda nos
podemos preguntar ¿Que juventud le estamos dejando a México? Pero valdría
preguntarnos también ¿Que México le estamos dejando a los jóvenes? Creo que sin
duda hay responsabilidad compartida.
Mi intención fue sembrar en ustedes la inquietud
de querer saber más, de que desarrollen su capacidad de análisis, se pregunten
el porqué de las cosas, las posibles soluciones a los problemas de nuestro
entorno económico, político y social, y no ser simples receptores de la
cátedra. Una vez alguien escribió que en Latinoamérica se formaría la raza que
despertaría y emanciparía la humanidad: la raza cósmica. Hoy me pregunto si
estamos lejos de que eso suceda, si hay jóvenes que se aparten del mundo por un
instante y piensen en el bien común. Quizás hoy esté un tanto optimista, pero
nadie me saca mi maravillosa visión de un mundo libre donde México sea el
ejemplo.
Sueño con el México que Morelos soñó hace más
de 200 años, un México en el que,
“quedando todos iguales, solo distinguiría a uno del otro el vicio y la
virtud”. Por ello me pregunto con dureza que estamos haciendo, hoy por hoy,
para recuperar nuestra virtud perdida. ¿Acaso la desigualdad, sigilosa y
astuta, ha sabido convertirse en la inquilina permanente de nuestra concepción
sobre la humanidad?
En lo personal compañeros reciban mi gratitud
por sus atenciones y su participación en las tareas encomendadas, espero que
sigan participando en el blog, con gusto leeré sus comentarios, se dice que el
único sentido de la vida es el encuentro y pues coincidimos y alegrémonos por
eso, sigo pensando que la vida es una oportunidad que se le da a todo ser, que
pueda reaccionar o razonar, pensar o distinguir, diferenciar y saborear los verdaderos
designios de ella misma, sus faltas y sus bondades, sus intenciones y sus
deseos, sean TRIUNFADORES.
Recuerda,
eres más valiente de lo que crees, más fuerte de lo que pareces y más
inteligente de lo que piensas. El éxito
está compuesto de un 90 % de esfuerzo, un 5 % de talento, y un 5% de
originalidad.
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste
mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen
guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se
repitan. Pablo Neruda
¡Educar a un joven no es hacerle aprender algo
que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía!
Hasta siempre Edgar.