No
hay cosa que más me lastime que los jóvenes o al menos muchos, se sientan
inferiores a otros muchos por el dinero, el color de la piel o su geografía...
y viceversa: que muchos jóvenes se sientan superiores a millones de otros por
tener oportunidades, posición socio-económica elevada o más elevada a la de los
demás, el pelo claro, los ojos claros... y la mente hueca.
Sentirse inferior o superior es un veneno más de nuestra sociedad.